Hoy te escribe Chris.
Hace unos días, platicando con una amiga, me contaba cómo siempre los hombres que realmente le interesaban terminaban abandonándola, empezaba todo muy bien y al poco tiempo se iban. Actualmente está pasando por un duelo debido a esa ruptura y por esa tristeza se está descuidando mucho; dejando de comer, durmiendo poco, se está enfermando, y al mismo tiempo, culpándose por sentirse así de triste.
En ese momento que me contaba me di cuenta cómo la vida muchas veces nos refleja en el exterior lo que necesitamos trabajar en nuestro interior. Mi amiga había sido "abandonada" por un hombre y ahora ella se abandonaba a ella misma descuidándose.
A veces no podemos ver con tanta claridad qué partes de nosotras necesitan de nuestra atención y amor, hasta que la vida nos la refleja con situaciones externas, especialmente con pareja o hijos. Y en ese momento sentimos mucho dolor, injusticia, enojo y no entendemos por qué la vida nos trata así, pero la vida no se equivoca.
Cada situación que vivimos siempre viene con un propósito mayor. Con un para qué más grande que, aunque en ese momento no lo veamos, al final siempre trae una gran enseñanza y aprendizaje.
La vida en este momento le está ofreciendo a mi amiga un gran regalo, la oportunidad de no abandonarse con esta situación, de cuidarse en este duelo, de darse el amor que necesita, de tomar acciones que la ayuden a cuidar de su salud física, mental y emocional.
Y ahora tiene la oportunidad de hacerlo, de sanar esa parte dentro de ella, de no abandonarse, para que la vida no necesite volver a ponerle una situación externa que le despierte esas heridas.
Pero siempre el primer paso en este tipo de situaciones es entender que no estamos rotas. Que está bien tener nuestras heridas, sentir dolor, equivocarnos. No buscar sanar desde un lugar de arreglarnos, sino de abrazarnos completas. Porque es justo ese amor incondicional el que nos permite ser humanas y no castigarnos por ello.
Así que hoy te quiero invitar a que reflexiones qué áreas de tu vida te despiertan heridas y qué te quiere mostrar la vida con esa situación. Que lo observes desde un lugar ecuánime y sin juicio, y puedas empezar a sanarlo dentro de ti, siempre abrazándote en el proceso.
Siempre desde un lugar de amor y compasión.
Con amor,
Chris.